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La distancia lateral y la interpretación de las señales son los errores más comunes en el examen práctico de conducir

Por otro lado, en la parte teórica la no comprensión de las preguntas unida a una mala preparación por parte del alumno son las causas que aumentan los suspensos

Además, las prácticas piratas en coches particulares fuera de la autoescuela crean vicios difíciles de eliminar como una mala colocación de las manos en el volante

Madrid, 20 de mayo de 2014.- No saber interpretar correctamente las señales de tráfico es el error más común que cometen los alumnos cuando se suben a un vehículo para el examen práctico de conducir. Una falta grave a la que hay que añadir que tampoco respetan el espacio lateral cuando conducen en zonas urbanas, según Formaster, Asociación Profesional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial.

Los alumnos son capaces de distinguir y diferenciar unas señales de otras pero confunden el comportamiento que hay que seguir ante un stop o una señal de ceda el paso, no observan bien a ambos lados de la calzada antes de realizar un giro o un cruce o no conocen o realizan la prioridad en los giros con el vehículo a la izquierda. Estos fallos son considerados faltas graves en el examen práctico del carné de conducir y una de las causas más habituales de suspenso entre los alumnos.

Por otro lado, conducir muy pegado a los obstáculos a la derecha o izquierda principalmente en zonas urbanas es muy habitual en los conductores en prácticas. Un vicio que debe evitarse desde las primeras prácticas pues siempre se debe calcular de forma segura y correcta la distancia lateral de seguridad.

El atravesar una glorieta posiblemente sea uno de los momentos más complicados para un alumno durante el examen práctico de conducir. Saber realizar bien la maniobra de incorporación y la salida, ceder el paso a los vehículos que ya circulan por ella y la colocación correcta del vehículo cuando se cruza este espacio vial son los errores que más se cometen en este tipo de maniobras.

Respecto al paso de peatones también hay errores frecuentes. Los nervios y la falta de observación muchas veces son los causantes de no ceder el paso a los peatones que esperan a cruzar, falta muy grave que suele ser suspenso en el examen de conducción.

Aunque son los errores más comunes no es lo que a los alumnos más les cuesta aprender. La mayor dificultad que encuentran en las clases prácticas de conducir es el uso correcto de las distintas marchas de velocidad, saber gracias al cuentarrevoluciones cuándo debe de cambiarse de marcha y el juego de los pedales embrague-acelerador o freno-embrague. La segunda situación que más les cuesta aprender al volante es el comportamiento ante las glorietas, el conocer la mejor forma de entrar y salir de ellas y la prioridad en los cruces, sobre todo si este debe ser hacia la izquierda. Por último, conocer la correcta distancia de seguridad es otro de los momentos que más les cuesta asimilar a los alumnos ante las clases prácticas de conducir.
Desde Formaster consideran que los nervios suelen jugar malas pasadas a los alumnos que se presentan al examen y les hacen cometer errores que no se realizaban durante las prácticas con el profesor, pero estos fallos también se deben a que cada vez se realizan menos prácticas y los alumnos van menos preparados al examen. “Buscan sacarse el carné de conducir de una forma rápida, automática, sin tener en cuenta la importancia de una buena preparación para ser buenos conductores y sin preocuparse por la Seguridad Vial”, Anselmo Murado, Presidente de Formaster.

Desde Formaster también quieren llamar la atención de los vicios que traen muchos de los alumnos a la autoescuela. Son comportamientos que se dan por haber realizado prácticas de conducir en vehículos particulares y con algún familiar (padre, hermano o pareja). Lo que se conoce como “clases de conducir piratas”. Estos vicios que se traen aprendidos son complicados de corregir y principalmente son el posicionamiento de las manos en el volante y la colocación del pie en el pedal del embrague junto con la marcha puesta ante una parada. A esto debe de añadirse el no saber observar correctamente el tráfico ni las posibles maniobras de los coches que conducen a nuestro lado, sobre todo los desplazamientos laterales por que están más atentos a la parte más mecánica del coche (volante, marchas o pedales).

¿Y en el Examen Teórico?
Si nos remitimos al examen teórico también encontramos errores asiduos y comunes entre los jóvenes que se preparan el carné de conducir. Además de la falta de comprensión de los enunciados de las preguntas, unido a responder de forma automática sin terminar de leer las preguntas y hacer test de memoria, encontramos más fallos en las cuestiones sobre las velocidades, las luces o el telepeaje.

En relación a lo que a los alumnos les cuesta más asimilar en el temario teórico son los temas de límites de velocidad según tipo de vías y carreteras, además del tiempo de reacción ante una frenada de emergencia o el uso de la iluminación en diversos momentos como lluvia, nieblas.

“En el caso del examen teórico nos encontramos con diversas actuaciones. Por un lado, la falta de preparación de los alumnos que infravaloran el examen y hacen los test sólo por ordenador y de memoria sin entender las normas de Seguridad Vial y sin asistir a las clases tutoriales que se dan en las autoescuelas. Los profesionales estamos para ayudar, para hacer comprender el código de circulación y para que el conductor novel contribuya a mejorar la circulación sin poner en riesgo su vida ni la de los demás”, asegura Anselmo Murado.